D.Va aporta algo que pocos Tanks combinan igual: puede iniciar una presión, cubrir un recurso con Matriz y volver hacia su backline en la misma pelea. Esa flexibilidad funciona cuando el equipo crea varios ángulos y entiende qué amenaza debe negar. Si todos caminan detrás del meca, D.Va pierde gran parte de su valor.
Una buena composición tampoco exige que persiga cada objetivo. Impulsores deben llevarla a una posición útil y con salida; Matriz debe proteger el momento que decide la pelea. Las propuestas siguientes priorizan movilidad, alturas y una segunda amenaza que castigue al rival cuando gira hacia D.Va.